martes, 2 de abril de 2019

Recomendaciones durante crisis




Luego de varias conversaciones con amigos y conocidos durante esta crisis forzada a partir del primer apagón que dejó sin energía eléctrica a prácticamente toda Venezuela por varios días; me decidí a consolidar las recomendaciones que he ido identificando como oportunidades para estar y sentirnos lo mejor posible, reconociendo la gravedad de la situación y la afectación que está teniendo en quienes las estamos viviendo.

Estas recomendaciones vienen de mi propio experiencia personal, de herramientas personales y profesionales que he ido cosechando en varios años de formación humana y social. Los que me conocen saben que no soy de recetas, así que no se trata de cumplirlas al pie de la letra; por el contrario, la invitación es a incorporar lo que te haga sentido y los que esté dentro e tus capacidades, dentro de tu área de infuencia.

Mis recomendaciones son las siguientes:

1. Aceptar la situación en la que estamos y prepararse para protegerse lo mejor posible: la precaria y decadente situación de los servicios básicos como agua y energía eléctrica está fuera de nuestra área de influencia y nos afecta todos. Lo primero qué hay que hacer es mirar de frente la situación y saber que en el mejor de los casos va a mantenerse un tiempo, y que probablemente pueda agravarse.

2. Crear nuevas rutinas: algunas rutinas son muy saludables, ya que nos permiten hacer uso más eficientes de nuestra energía y recursos. Esta situación puede generar mucha tensión, ansiedad y exigencias emocionales muy fuertes; más si pretendemos mantener las mismas rutinas contando con los servicios básicos antes mencionados.

3. Cuida la alimentación y el descanso: el primero es el combustible y el segundo el espacio de recuperación necesario. En las nuevas rutinas procura no descuidar tu alimentación y considerar nuevas rutinas de descanso. Toma en cuenta que denscanso no solo es dormir, también es hacer una pausa (o varias) en las que puedas desconectar brevemente de lo que estás haciendo y conectarte con temas agradables, un café, merienda compartida o una simple conversa puede ayudarte a recuperar energías. Y no olvides hidratarte.

4. El desgaste mental es muy alto, si tu consumo de azúcar es bajo considera incluir alguna dosis extra. Esta no es una excusa para comerse toda el azúcar del planeta, cuidado. El cerebro consume glucosa para su funcionamiento, al estar mucho tiempo con intenso trabajo mental (ajustando las rutinas, manejando la incertidumbre, atendiendo muchas cosas en simultáneo) su consumo se incrementa, así que un poco más de azúcar podría ser útil.

5. Considera incluir alguna actividad al aire libre, eso ayudará a liberar tensiones y mejorará el flujo de energía en tu cuerpo. Contacto con la naturaleza, caminar con los pies descalzos en un jardín, abrazar un árbol, respirar aire fresco en un espacio abierto; todos tienen beneficios comprobados científicamente. Pasar de la casa a la oficina, para luego volver a la casa, si es que salen de la casa; es condenarse a un encierro que termina incrementando mucho más la tensión. Escuchar tu música favorita, colorear mandalas y una lectura estimulante también son buenas opciones.

6. Organiza planes de contingencia con vecinos, familiares y amigos. Si bien las situaciones pueden ser muy críticas y desagradables, saber qué hacer o a quien acudir será un gran alivio. Construir y mantener una red de apoyo contribuirá a que todos los que pertenezcan a ella se sientan más cuidados y seguros.

7. Solidaridad: Las necesidades que estamos enfrentando son urgentes, prioritarias y crecientes. Todos vamos a necesitar ayuda en algún momento y muchas veces estaremos en capacidad de brindarla. Ayudar y dejarse ayudar nos dará la oportunidad de sacar mucho mayor provecho a nuestros recursos humanos, económicos, materiales, emocionales y espirituales. Cuando ayudamos a otros nos ayudamos a nosotros mismos. Y si necesitas ayuda profesional, pídela.

8. Valida tus emociones: Por ejemplo, si sientes ganas de llorar, hazlo! Represar las emociones solo aumentará la carga y la presión. El cuerpo naturalmente buscará válvulas de escape y aprender a reconocer y gestionar nuestras emociones (no controlarlas, gestionarlas) te ayudará a mantener más entero y fluido tu cuerpo y tu mente.

9. Abrazos: Muchos, largos y sostenidos. Una forma de sostener y ser sostenidos al mismo tiempo. Una recarga mutua. Demostrar afecto genuino. Amor. Sí, también demostrado científicamente. Sentirmos emocionalmente relevantes para otras personas, apreciados, eleva nuestra autoestima y nos conecta con sensaciones más saludables para el organismo. Esto es muy relevante en el caso de los que tenemos niños en casa. Considerarlos, pasar tiempo con ellos, abrazarlos, demostrarles cariño y amor les permitirá afrontar con más seguridad cada situación.

Hasta acá mis humildes recomendaciones para transitar esta crisis lo mejor posible. Espero que sean de valor para ustedes, si es así siéntanse libres de compartirlas. Y si no te parecieron útiles pues no pasa nada, gracias por leer.

Si tienen algún comentario me encantaría recibirlos.

Un abrazo grande!

Gerardo

PD: En la imagen, Nico, mi hijo mayor, a punto de ganar su tricampeonato de UNO la noche del pasado sábado 30 de Marzo. Sin agua y sin energía eléctrica.