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viernes, 21 de octubre de 2016

Perseverancia


Desperté con el reto de encontrar un mensaje que tuviera sentido un día como hoy, en el que mi país se levanta de nuevo con una noticia que desanima a cualquiera. Un régimen que insiste en permanecer en el poder, más allá del orden constitucional y de la miseria que está significando para los que vivimos, o sobrevivimos, decentemente en este país. 

La búsqueda me trajo a esta lectura que resonó de manera importante con mi necesidad de encontrar una pequeña luz. Sinceramente no tengo ni respuesta ni propuesta para este preciso momento; creo que está bien no siempre tener respuestas. Lo que me llevo de este mensaje es que más allá de no tener respuestas hay que seguir adelante, seguir trabajando y pensando de verdad para que aparezcan las propuestas y respuestas. 

Hay que seguir! Y si en el camino nos encontramos a alguien que no puede más ayudemos a que se levante, si no quiere hacerlo respetemos su propio proceso y sigamos adelante. Toca seguir! Seguir! 

Abajo les dejo el texto de Stephen Covey 

Un abrazo 


Gerardo 


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El finado líder gurú Peter Drucker observó una vez que el problema con todas las ideas innovadoras es que rápidamente degeneran dentro del trabajo duro. Por desgracia, la falta de capacidad para trabajar duro es lo que hace abandonar a muchos muy cerca de la meta, aunque a veces vayan tras objetivos importantes para ellos. Otras veces podría ser el temor a fracasar o una malsana dependencia del apoyo externo lo que hace que la gente renuncie y no cumpla con sus expectativas. Pero lo que demuestran las personas en estas historias (historias que se hacen referencia en el libro del que tomé este texto) es que la perseverancia no es algo que una persona hace un día sí, y al día siguiente no. Lo que hace que la perseverancia sea una parte importante de la Grandeza para cada día es que sea una característica cotidiana sustentada sobre acciones diarias. 

sábado, 8 de enero de 2011

Perseverencia de bebé

Desde el pasado lunes tomé un par de semanas de vacaciones para ser padre a tiempo completo. Es increíble como Nicolás (mi hijo de 5 meses y modelo de la imagen que acompaña el presente post) va definiendo su personalidad, sus gustos, sus habilidades... Y cómo cada día siempre tiene una forma de sorprenderte. Hay dos cosas que me enamoran a cada segundo: su sonrisa y sus ojos tan expresivos.

Pero lo que realmente me tiene sorprendido, más allá del evidente Amor de padre, es la Perseverancia innata que traen estos seres tan pequeños. A medida que van creciendo toman mayor consciencia y dominio de su cuerpo, y con él empiezan a intentar nuevas cosas. No hay día que dejen de intentar algo. La novedad, desde hace un par de semanas empezó a voltearse (girar como un tronco sobre sí mismo) hasta ponerse boca abajo. Ya parece un artista del Cirque du Soleil por la agilidad con que lo logra, a pesar de obstáculos que le introducimos poco a poco.

Recuerdo que en uno de los libros sobre niños que hemos leído el Doctor hace referencia a este sentido de Perseverancia cuando es el momento de aprender a caminar. No importa cuántas caídas y golpes reciba en los intentos, su objetivo es claro: caminar. Es ese sentido de superación lo que marca la gran diferencia.

Por qué hay tantas personas que pierden ese sentido de superación, al final del día todos - con mayor o menor dificultad - aprendimos a caminar (salvo algún condicionamiento especial que lo impidiera). ¿En qué lugar del camino cesaron los intentos? ¿Qué experiencia tan terrible me llevó a no intentarlo de nuevo? ¿Tenemos el apoyo suficiente de nuestra familia/amigos? Será que ¿Perdimos la determinación en nuestras acciones? o que no tenemos el objetivo claro.

Esto me recuerda un cuento de Jorge Bucay "Las alas son para volar" se los dejo a continuación...

..Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:

- Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.

- Pero yo no sé volar - contestó el hijo.

- Es verdad... - dijo el padre y caminando lo llevó hasta el borde del abismo en la montaña.

- Ves, hijo, este es el vacío. Cuando quieras volar vas a pararte aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y extendiendo las alas, volarás.

El hijo dudó:
- ¿Y si me caigo?

- Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que te harán más fuerte para el siguiente intento - contestó el padre.

El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida. Los más pequeños de mente le dijeron:

- ¿Estás loco? ¿Para qué? Tu viejo está medio zafado... ¿Qué vas a buscar volando? ¿Por qué no te dejas de pavadas? ¿Quién necesita volar?

Los más amigos le aconsejaron:

- ¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?

El joven escuchó el consejo de quienes lo querían. Subió a la copa de un árbol y, con coraje, saltó... Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero igual se precipitó a tierra...

Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre:

- ¡Me mentiste! No puedo volar. Probé y ¡mira el golpe que me di! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.

- Hijo mío - dijo el padre - Para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como para tirarse en un paracaídas, necesitas cierta altura antes de saltar.

Para volar hay que empezar corriendo riesgos.

Si no quieres, quizás lo mejor sea resignarse y seguir caminando para siempre.

sábado, 18 de septiembre de 2010

"Siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron"

La vida no es un cuento de hadas, no siempre la historia termina "Y vivieron felices para siempre".

Esta historia la leí hace un par de días, la narra el hijo del Piloto que dirigía la nave de Conviasa en el fatal accidente de principios de semana.

A pesar de la tristeza que lleva tatuada la muerte, hay una historia de esperanza, perseverencia, pasión por el bien, Amor por la familia y actitud positiva que bien vale la pena rescatar y aprender de ello.

Nuevamente el hombre (ser humano) es protagonista y es capaz de marcar la diferencia al salvar decenas de vidas. Inevitablemente me recuerda un ejercicio muy poderoso para reflexionar sobre nuestro Plan de Vida... Qué te gustaría leer en tu obituario cuando mueras algún día (espero que lo suficientemente lejano para todos nosotros). Cómo te gustaría que te recuerden???

Introduzco la historia con el mensaje final del hijo del piloto "Siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron"

En palabras de Einstein “Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor”


Gerardo


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Sólo quedan recuerdos para la familia de Ramiro Cadena, el piloto que la mañana del lunes 13 de septiembre dirigía el ATR 42 de Conviasa que cubría la ruta Porlamar-Ciudad Guayana y que se precipitó a tierra a pocos kilómetros del Aeropuerto Manuel Carlos Piar de Puerto Ordaz.

Su hijo también llamado Ramiro le relató a Correo del Caroní algunos de los felices momentos vividos con su progenitor hasta el día que se enteró de la lamentable noticia. Afirma que su padre es un héroe, y aunque no logró sobrevivir, gracias a su esfuerzo se pudieron salvar 35 vidas.

“En Viasa necesitaban pilotos y “Caliche” optó por el cargo, el cual le fue negado, pues los cupos estaban llenos”,cuenta.

La negativa no frustró su sueño de volar un avión, que cada vez cobraba más fuerza. Insistió hasta que lo aceptaron de oyente en el curso; al culminar las clases fue llamado por el gerente de la escuela, quien le informó que su calificación era la más alta del grupo y por ello merecía pilotear.

En 1980 inició oficialmente sus vuelos como capitán. Tras la crisis de Viasa, pasó cuatro años alejado de los aviones. En ese período, se dedicó a la producción en el canal del Estado. “Trabajó con Nelson Bocaranda en el programa En confianza. Luego produjo su propio espacio televisivo llamado Imagen de radio, conducido por Amaury José Díaz y Altagracia Sarmiento”.

En 1989 lo llamaron nuevamente de Viasa y volvió a la empresa, hasta que ésta cerró sus puertas. Cadena tomó sus maletas y voló a Estados Unidos; “era inquieto, siempre estaba activo y para seguir desempeñándose como piloto, partió a Indonesia, donde capitaneó aviones desde el 2002 hasta el 2006, cuando regresa a Venezuela para trabajar en Conviasa, empresa que lo acogió hasta el último de sus días”.

“Entre vuelo y vuelo siempre nos visitaba, a veces nos llegaba de sorpresa”, relató el único hijo varón.

Develó que la última vez que habló con su padre, fue el viernes pasado. “Por el Skype conversamos y le echó broma a mis hijos, sus nietecitos del alma”.

Ramiro, hijo, exaltó que las virtudes del fallecido superaban sus defectos. “Era el alma de la casa, siempre reía y veía todo de forma positiva”.

Reveló además que su pasión por los aviones la heredó de su padre; eso sí, “nunca me presionó, ni siquiera me lo inculcó. Fue decisión mía, me gustaba y recibí su apoyo. Sólo me sugirió que estudiara una segunda carrera, para tener algo bajo la manga, pero siempre respetó mis deseos de ser piloto”.

Lamentablemente ese hombre que fue un ejemplo a seguir para toda su familia dejó de existir, pero sólo físicamente, ya que su recuerdo permanecerá por siempre en sus corazones.

Sus hijos volaron hasta Venezuela para darle el último adiós. Ramiro venía con la esperanza de que se tratase de un error. “Quería llegar y que fuera mentira, necesitaba verlo y abrazarlo, lastimosamente no fue una confusión”.

“Caliche” murió haciendo su trabajo. Como dicen varios sobrevivientes, “ese piloto sabía lo que hacía, escogió el lugar perfecto, porque si no más personas habrían muerto”.

Ante esto, el hijo concluyó que “pecaría de egoísta al no alegrarme por los sobrevivientes, pues mi papá murió. Aún así, siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron”.


Tomado de: http://www.lapatilla.com/site/2010/09/16/hijo-de-piloto-de-conviasa-cuenta-su-historia-%e2%80%9cpapa-perdio-su-vida-pero-muchos-se-salvaron%e2%80%9d/