sábado, 18 de septiembre de 2010

"Siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron"

La vida no es un cuento de hadas, no siempre la historia termina "Y vivieron felices para siempre".

Esta historia la leí hace un par de días, la narra el hijo del Piloto que dirigía la nave de Conviasa en el fatal accidente de principios de semana.

A pesar de la tristeza que lleva tatuada la muerte, hay una historia de esperanza, perseverencia, pasión por el bien, Amor por la familia y actitud positiva que bien vale la pena rescatar y aprender de ello.

Nuevamente el hombre (ser humano) es protagonista y es capaz de marcar la diferencia al salvar decenas de vidas. Inevitablemente me recuerda un ejercicio muy poderoso para reflexionar sobre nuestro Plan de Vida... Qué te gustaría leer en tu obituario cuando mueras algún día (espero que lo suficientemente lejano para todos nosotros). Cómo te gustaría que te recuerden???

Introduzco la historia con el mensaje final del hijo del piloto "Siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron"

En palabras de Einstein “Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor”


Gerardo


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Sólo quedan recuerdos para la familia de Ramiro Cadena, el piloto que la mañana del lunes 13 de septiembre dirigía el ATR 42 de Conviasa que cubría la ruta Porlamar-Ciudad Guayana y que se precipitó a tierra a pocos kilómetros del Aeropuerto Manuel Carlos Piar de Puerto Ordaz.

Su hijo también llamado Ramiro le relató a Correo del Caroní algunos de los felices momentos vividos con su progenitor hasta el día que se enteró de la lamentable noticia. Afirma que su padre es un héroe, y aunque no logró sobrevivir, gracias a su esfuerzo se pudieron salvar 35 vidas.

“En Viasa necesitaban pilotos y “Caliche” optó por el cargo, el cual le fue negado, pues los cupos estaban llenos”,cuenta.

La negativa no frustró su sueño de volar un avión, que cada vez cobraba más fuerza. Insistió hasta que lo aceptaron de oyente en el curso; al culminar las clases fue llamado por el gerente de la escuela, quien le informó que su calificación era la más alta del grupo y por ello merecía pilotear.

En 1980 inició oficialmente sus vuelos como capitán. Tras la crisis de Viasa, pasó cuatro años alejado de los aviones. En ese período, se dedicó a la producción en el canal del Estado. “Trabajó con Nelson Bocaranda en el programa En confianza. Luego produjo su propio espacio televisivo llamado Imagen de radio, conducido por Amaury José Díaz y Altagracia Sarmiento”.

En 1989 lo llamaron nuevamente de Viasa y volvió a la empresa, hasta que ésta cerró sus puertas. Cadena tomó sus maletas y voló a Estados Unidos; “era inquieto, siempre estaba activo y para seguir desempeñándose como piloto, partió a Indonesia, donde capitaneó aviones desde el 2002 hasta el 2006, cuando regresa a Venezuela para trabajar en Conviasa, empresa que lo acogió hasta el último de sus días”.

“Entre vuelo y vuelo siempre nos visitaba, a veces nos llegaba de sorpresa”, relató el único hijo varón.

Develó que la última vez que habló con su padre, fue el viernes pasado. “Por el Skype conversamos y le echó broma a mis hijos, sus nietecitos del alma”.

Ramiro, hijo, exaltó que las virtudes del fallecido superaban sus defectos. “Era el alma de la casa, siempre reía y veía todo de forma positiva”.

Reveló además que su pasión por los aviones la heredó de su padre; eso sí, “nunca me presionó, ni siquiera me lo inculcó. Fue decisión mía, me gustaba y recibí su apoyo. Sólo me sugirió que estudiara una segunda carrera, para tener algo bajo la manga, pero siempre respetó mis deseos de ser piloto”.

Lamentablemente ese hombre que fue un ejemplo a seguir para toda su familia dejó de existir, pero sólo físicamente, ya que su recuerdo permanecerá por siempre en sus corazones.

Sus hijos volaron hasta Venezuela para darle el último adiós. Ramiro venía con la esperanza de que se tratase de un error. “Quería llegar y que fuera mentira, necesitaba verlo y abrazarlo, lastimosamente no fue una confusión”.

“Caliche” murió haciendo su trabajo. Como dicen varios sobrevivientes, “ese piloto sabía lo que hacía, escogió el lugar perfecto, porque si no más personas habrían muerto”.

Ante esto, el hijo concluyó que “pecaría de egoísta al no alegrarme por los sobrevivientes, pues mi papá murió. Aún así, siento un orgullo que no puede ser cuantificado, porque papá perdió su vida, pero muchos se salvaron”.


Tomado de: http://www.lapatilla.com/site/2010/09/16/hijo-de-piloto-de-conviasa-cuenta-su-historia-%e2%80%9cpapa-perdio-su-vida-pero-muchos-se-salvaron%e2%80%9d/

sábado, 7 de agosto de 2010

Lo que no me dijeron de ser padre.


Hace poco más de una semana estaba en la sala de parto con mi Françoise. Exactamente el 30 de julio, a las 2:13 de la tarde nació Nicolás, mi primer hijo.

Por supuesto fui "víctima" de TODO lo que TODO EL MUNDO tiene que decir con la llegada de un recién nacido. "Aprovechen de dormir" es el comentario más frecuente, como si uno pudiera acumular horas de sueño igual que millas de viajero frecuente.

Pero en realidad este post es para comentar sólo dos cosas que NO me dijeron, y que han marcado intensa y positivamente mi rol como padre:

1.- Era una persona que no creía en el Amor a primera vista, hasta que vi nacer a mi hijo Nicolás. Fue AMOR instantáneo, en el mismo instante que salió a éste mundo y lo colocaron junto a su madre me enamoré de él. Sin haberlo tocado, sin él haberme visto, ya estaba locamente enamorado.

2.- Tampoco creía en el Amor incondicional, hasta que por primera vez lo tuve en mis brazos. Sin conocerlo realmente, sin saber qué tipo de hombre sería en el futuro sabía que amaba profundamente a ese pequeño ser que ahora dormía plácidamente en mis brazos.

Nadie me lo dijo, tal vez fue el mismo Nicolás, que sin hablar me hizo saber que yo sería una persona fundamental en su crecimiento. Y no por la obviedad de que los padres deben criar a sus hijos, sino por el convencimiento de que Nico llegó a mi vida para hacerme crecer a mi también.

Y comprendí perfectamente un comentario de mi hermano que me dijo cuando fuimos a conocer a mi sobrino a principios de año "Ahora entiendo y aprecio mucho más a mis padres". Hay que ser padre para saber el sacrificio que eso representa, y que por más que nos equivoquemos, no hay duda de que siempre haremos lo que consideremos mejor para nuestros hijos.

Lo que no me dijeron de ser padre es que me enamoraría perdidamente de mi hijo, y que además hizo que creciera aún más mi Amor por mi esposa, mi Françoise preciosa.

miércoles, 7 de julio de 2010

Trabajo de oficina


La pasada semana me tocó vivir un episodio muy interesante, una confirmación de que la realidad se construye a partir de percepciones. Adicionalmente me tomó completamente desprevenido.

La señora Ángela es una amable y sonriente señora que trabaja en la limpieza y mantenimiento de los espacios donde trabajo. Todas las tardes llega aproximadamente a la misma hora, un poco después de la hora de salida, con su rutina bien planificada, la cual inicia siempre con la recolección de los cestos de basura.

La tarde del jueves (si mal no recuerdo) estaba yo terminando de revisar la sistematización de nuevas actividades de Voluntariado, cuando puntualmente llegó la señora Ángela. Mientras recogía los cestos, realizó el siguiente comentario… “Uno piensa que la gente de oficina no trabaja, pero viéndolo a usted uno se da cuenta que sí, y bastante”.

Como me llegaron a comentar por twitter (@w_ribera), esos reconocimientos valen más que los de cartón, con lo que estoy completamente de acuerdo.

Mi reflexión se encaminó hacia lo siguiente… ¿Qué piensa la gente de bajos recursos sobre la gente que trabaja en oficina? Dudo sobre si la caracterización es “bajos recursos”, “nivel de escolaridad bajo” o incluso algún otro. Sin embargo creo trasmitir de manera adecuada hacia dónde va mi reflexión, si no es así háganmelo saber por favor. Cuántas personas, como mi estimada Ángela, se preguntarán… ¿Qué hacen tantas personas, en sus escritorios todo el día, sentados frente a una computadora? Tal vez se pregunten ¿Por qué no trabajan?

Aproveché la oportunidad para comentarle un poco sobre lo que hacemos, sobre cómo compartimos el tiempo entre el trabajo de campo con las Comunidades y el trabajo de oficina para “construir las actividades y proyectos que luego realizamos con las Comunidades”, fue lo que alcancé a decir en el intento de que resultara asible para ella; mejor eso que hablar de diseño, evaluación, seguimiento y sistematización.

Creo que lo mejor fue trasladarlo a su día a día, valorar su trabajo y aplicar conceptos básicos de planificación y ejecución de sus tareas. Ella lo entendió rápidamente: “Claro, yo por ejemplo todos los días recojo la basura y limpio los escritorios, porque sé que ustedes trabajan todos los días en ellos. En cambio no hago lo mismo con los vidrios y la biblioteca, eso lo hago una vez por semana, porque no se ensucian tanto y no vale la pena limpiarlo todos los días”. Nunca deja de sorprenderme el enorme poder de la empatía.

Para no extenderme mucho dejo la anécdota hasta acá para avanzar con la reflexión y plantearme ¿Qué estamos haciendo, los que trabajamos en la oficina, para mostrar lo que hacemos y para entender otras realidades? Creo que mucho de lo que estamos viviendo en Venezuela se debe a ésta separación. Mucho del discurso político de enfrentar a los “oprimidos” contra los “oligarcas” tiene su poder precisamente en el vacío de información que existe entre los diversos sectores de nuestra sociedad.

Con la intención de buscar soluciones que sirvan de “puente” entre las diversas realidades que encontramos en el día a día, todo me lleva al punto de partida de ésta historia, nuevas iniciativas de de Voluntariado. A través del Voluntariado tenemos la oportunidad de conocer realidades y necesidades distintas a las nuestras; simultáneamente, con nuestro tiempo, trabajo y talento podemos contribuir con soluciones a diversas problemáticas. El Voluntariado nos permite hacer grandes aportes mientras colaboramos en el desarrollo de otros; incluso, con el valor agregado, de que todo lo que hagamos en pro del desarrollo de otros tiene impacto positivo directo en nuestro propio desarrollo.

Pregunta en tu lugar de trabajo si existen iniciativas de Voluntariado, busca información sobre las opciones que tienes para desempeñarte como Voluntario. Haz la diferencia, únete al Voluntariado.