
El primer mes del 2010 parece no tener fin, este "Gobierno" no deja de sorprendernos, si algo han sabido hacer muy bien es ejercer el poder para mantenerse en el poder.
Aunque hay varios temas para reflexionar como: Democracia, Libertad de Expresión, Socialismo del Siglo XXI, etc, etc, etc; mi reflexión es sobre si Chávez tiene la capacidad real de llevarnos, a través de su proyecto de país, a mayor bienestar, a un país sostenible y no crudodependiente, a una sociedad que pueda aspirar realmente a estar mejor.
Entre las virtudes de nuestro presidente puedo mencionar su Liderazgo, Carisma, Oratoria y hasta me atrevería a decir sensibilidad social; aunque en esta última me reservo el beneficio de la duda.
El punto que quiero destacar, y al cual acudo a cualquiera que quiera responder, es saber si Chávez es capaz de llevarnos a una mejor situación como país. Primero porque su proyecto de país se basa en su persona y en lo que de manera repentina se le ocurra en el camino. Nadie de su "equipo" se atreve a contradecirlo nunca, no se si por miedo a perder su cuota, por incapacidad de pensar algo distinto o si existe alguna otra razón. Y no me digan que es porque están muy bien alineados porque si fuera así no haría falta que les diera órdenes en cada alocución de Alo Presidente (y a veces con mayor frecuencia) sobre lo que tienen que hacer y lo que no, ordenando la creación de leyes que se aprueban de inmediato en la asamblea nacional. Y como si no fuera suficiente, él mismo se encarga de recordarles que le deben obediencia absoluta.
Da mucha vergüenza ver al Diputado Escarrá vociferando en la Asamblea que el deber de todos los presentes es obedecer al Comandante Chávez y agilizar sus peticiones. Da vergüenza la gente que apoya ciegamente, cuando su rol está en el debate, en la investigación, en velar por el bienestar de todo un país multicolor. El que estén de acuerdo con un sistema y lo apoyen no lo hace democrático. Me preocupa un régimen en el que la crítica no existe, mejor dicho, un régimen donde la crítica esta prohibida y cuando surge se sanciona como un delito.
Volviendo al punto central: ¿Chávez es capaz de llevarnos a un mejor destino? ¿Es suficiente un discurso anti-imperialista y una cuenta petrolera? Disculpen mi ignorancia, no conozco ningún proyecto productivo liderado por este sistema socialista que sea sostenible e independiente de los recursos del Estado. Las mismas expropiaciones están llenas de ineficiencia; no son pocas las quejas y la desmejora del servicio en empresas expropiadas como CANTV, Electricidad de Caracas y Movilnet.
Para contribuir a esta situación, como buen militar se rodea de gente que en el mejor de los casos solamente sabe obedecer, sacrificando en la gran mayoría de los casos las habilidades y destrezas necesarias para cumplir con el trabajo; porque si tuvieran las competencias para ocupar los cargos que ocupan, los racionamientos de luz y agua, aparte de la devaluación constante y progresiva de la moneda, fueran terribles pesadillas y no terribles realidades como las que estamos viviendo.
¿Tiene Chávez la formación o la experiencia para liderar un proyecto de país? O es que ¿Tener "buenas intenciones" y un buen discurso es condición suficiente para asumir exitosamente la responsabilidad gobernar y gerenciar un país?
Se que una respuesta esperable es que me digan ¿Quién de la oposición sí lo está? Y antes de que me la hagan les respondo lo siguiente, si el porcentaje de Ni-Ni es tan grande es porque NI el Gobierno NI la Oposición muestran alternativas de garantías; sin embargo ya Chávez ha demostrado una y otra vez que perdió su oportunidad, once años inintirrumpidos después el logro más destacable de su gestión ha sido la división y el odio entre los mismos venezolanos.
Quisiera saber, de la voz de quienes apoyan este “Socialismo” los argumentos por los cuales consideran que Chávez es la persona indicada para seguir guiando nuestro país. Luego de 11 años él mismo se declara candidato para las próximas elecciones. Once años en campaña! El candidato eterno, el líder carismático, el bravucón de pueblo, el presidente ausente.